Celemín
Volumen · También se llama: almud
Equivale a
4,625 l
1 celemín (castellano)
Al revés: 1 m³ son 216,2115 celemines.
- Periodo: de 1435 a 1880 (uso legal)
- Región: Castilla
- Género: grano y legumbres
Para qué se usaba
El celemín era la doceava parte de la fanega y la medida habitual de la compra de grano de una casa.
Con el mismo nombre se medía la tierra: el celemín de tierra es la superficie que se sembraba con un celemín de simiente.
En buena parte de España se le llamó almud, nombre de origen árabe que en otras zonas designa una medida distinta.
Los patrones de áridos del reino de Castilla se guardaban en Ávila desde 1435, y de ese pote salían las copias de la fanega y del celemín.
Un celemín son 4,6251 l, algo más de cuatro litros y medio. El diccionario académico lo define como medida de capacidad para áridos que tiene cuatro cuartillos y equivale en Castilla a 4,625 l aproximadamente, la misma cifra que las tablas oficiales.
El mismo diccionario llama celemín a la porción de grano o de semillas que llena exactamente la medida, y registra para ese sentido el sinónimo celeminada.
El origen del nombre es incierto: el diccionario lo deriva, con un «quizá», de un árabe hispánico ṯamaní, «de un octavo». El nombre no casa con el lugar que el celemín ocupa en el sistema castellano, donde es la doceava parte de la fanega.
Doce celemines hacen la fanega y ciento cuarenta y cuatro el cahíz castellano, de modo que el celemín era la pieza que unía la compra de una casa con las cuentas del granero.
Dentro del sistema
1 celemín = 4 cuartillos = 1/12 de fanega
Fuentes
- Tablas de correspondencia recíproca entre las pesas y medidas métricas y las que actualmente están en uso, Gaceta de Madrid núm. 6763, 28 de diciembre de 1852
- Real Academia Española, Diccionario de la lengua española, s. v. «celemín»
- Mariano Esteban Piñeiro, «Las medidas en la época de Felipe II. La uniformación de las medidas», Museo Virtual del CSIC
- Rafael Eugenio Romero García, «Medidas antiguas españolas», Técnica Industrial 254 (septiembre de 2004), pp. 64–67