Fanega
Volumen · También se llama: hanega
Equivale a
55,5 l
1 fanega (castellana)
Al revés: 1 m³ son 18,0177 fanegas.
- Periodo: de 1435 a 1880 (uso legal)
- Región: Castilla
- Género: grano y legumbres
- Patrón guardado en Ávila. Es la cifra de las tablas oficiales de 1852.
Valores
| Valor | Equivale a | Periodo | Uso |
|---|---|---|---|
| castellanaPatrón guardado en Ávila. Es la cifra de las tablas oficiales de 1852. | 55,5 l | de 1435 a 1880 (uso legal) | grano y legumbres · Castilla |
| asturiana | 74,14 l | hasta 1880 (uso legal) | grano · Oviedo |
| de Teruel | 42,8 l | hasta 1880 (uso legal) | grano · Teruel |
| de Huesca | 22,46 l | hasta 1880 (uso legal) | grano · Huesca |
| aragonesa | 22,42 l | de 1553 a 1880 (uso legal) | grano · Zaragoza |
Para qué se usaba
La fanega era la medida del grano y con ella se pagaban rentas, diezmos y salarios en especie, de modo que aparece en casi todo documento económico anterior al siglo XX.
Desde 1435 el patrón de los áridos de Castilla fue el pote de Ávila, y a él debían ajustarse las fanegas de todos los concejos.
La fanega aragonesa es menos de la mitad de la castellana porque pertenece a otro sistema: allí el cahíz se divide en ocho fanegas y no en doce.
Como medida de peso equivalente, las tablas del siglo XIX contaban la fanega de trigo en 94 libras, la de centeno en 90 y la de cebada en 70, porque el grano no pesa igual.
De la fanega salió la fanega de tierra, la superficie que se sembraba con ella, y de ahí que las dos lleven el mismo nombre midiendo cosas distintas.
Dentro del sistema
1 fanega castellana = 12 celemines = 48 cuartillos; 12 fanegas = 1 cahíz. En Aragón, 8 fanegas = 1 cahíz
Fuentes
- Tablas de correspondencia recíproca entre las pesas y medidas métricas y las que actualmente están en uso, Gaceta de Madrid núm. 6763, 28 de diciembre de 1852
- Mariano Esteban Piñeiro, «Las medidas en la época de Felipe II. La uniformación de las medidas», Museo Virtual del CSIC
- Rafael Eugenio Romero García, «Medidas antiguas españolas», Técnica Industrial 254 (septiembre de 2004), pp. 64–67